Charla previa, en donde pensas bastante que hacer, ya fue vamos.
Salis, te vas con el flaco, que puede pasar?
Si no quiero hacer nada, me levanto y me voy.
Cuando te das cuenta, ya tenes el cuerpo de la otra persona bien cerca tuyo, y no podes evitar la respiración agitada y las ganas de que pase algo.
Te invita una copita más de vino, acepto sedienta, pero de deseo. En ese momento nos dejamos llevar, era un cuerpo irresistible, creo que el encuentro de dos cuerpos con química, es algo mágico, así sea solamente una noche.
El sudor, la respiración agitada, los gémidos inevitables hacen que se vuelva una adicción. hay personas a las que nos hacemos adictos solo por química sexual, no se si esta bien o mal, pero como loca me tiene.